El Trabajo (cooperativo) os Hará Libres

Posteado en Reciclable sobre Junio 2, 2009 por Frances Meiwes

Desde el fallido Tercer Reich hasta la cuestionable Revolución Cubana, la historia nos ha enseñado que toda dictadura es presentada a sus víctimas como algo mejor que aportar a sus vidas. La lectura que personalmente yo extraje de las obras de Huxley y Orwell es que las dictaduras más poderosas no vienen regidas por un gran tirano que acobarda a las masas, sino de uno que da a las masas los instrumentos suficientes para autocontrolarse sin necesidad de usar la fuerza bruta.

Día a día, observo un mundo convertido a estas alturas en una gigantesca maraña de dictaduras. Estoy convencido además de que todas ellas convergen en un nodo central, que las dirige y alimenta, y no hay escapatoria. Puedes convivir con ello, aceptarlo incluso aunque no comulgues con sus ideales, pero en el exilio de cualquiera de ellas, sólo encuentras más tiranía e ineludibles herramientas de autocontrol.

Ocupan nuestras mentes. Destrozan nuestras patéticas existencias. Están en el inconsciente mundial. Y están triunfando. Ahora. Mientras escribo estas líneas. El mundo es suyo. Yo soy suyo. Todos lo somos.

Bienvenidos a una nueva y mejor forma de vida.

http://www.greidi.uva.es/JAC07/ficheros/30.pdf

Ya sabemos lo que hay que hacer.

Hagámoslo.

Frances Meiwes

Mi Apocalipsis

Posteado en Reciclable sobre Mayo 29, 2009 por Frances Meiwes

Vivo rodeado de mediocridad e incompetencia. Cuando uno es un crío y se imagina siendo adulto, todo es fascinante. Todo son ventajas, independencia. Lamentablemente, no te avisan de que vas a tener que lidiar con una amplia gama de lerdos, que podrían ser clasificados en variaciones con repetición de diez mil elementos tomados de diez en diez. Parásitos que surgen de cualquier sitio, que cogen tu autobús, y comparten escalera contigo. Que te miran. Que respiran. Que coexisten contigo.

Vivir rodeado de sucios parásitos tiene sus ventajas. En ocasiones te eleva la moral, te da una visión más amable de ti mismo. Los parásitos son el mejor espejo en el que mirarse. La putada viene cuando llegan más lejos que tú, y casi siempre con las peores artes. La mayoría de las veces, ni siquiera son conscientes de tu existencia. Sólo están ahí, aprovechando cada situación, cada recurso que puedan exprimir sin hacer demasiado esfuerzo.

Su existencia se sustenta en una sociedad de parásitos regada a diario por el gobierno, la televisión, y en definitiva el capitalismo, esa gran fábrica de parásitos. La evolución nos ha demostrado que cada especie se adapta a las condiciones de su entorno, y nuestro entorno es el idóneo para que esos parásitos sean los gusanos putrefactos que el día de mañana ocupen los puestos de trabajo mejor remunerados.

Y cuando la sepsis acabe con lo poco de limpio y puro que queda en nuestro entorno, cuando los parásitos hayan conquistado Iberia por completo, estoy seguro de que surgirá una nueva y más asquerosa forma de vida, que hará que unos pocos de los parásitos de hoy se sientan incómodos, hasta desaparecer, para dejar paso a seres aún más grotescos y despreciables.

Esto se sucederá, si nada lo remedia, hasta que todo cuanto conozco se haya transformado en un hervidero de criaturas tan repugnantes que no tengan más remedio que devorarse entre ellas, porque su propio edor les impedirá coexistir.

Frances Meiwes


El Club Silencio

Posteado en Basura, Cine sobre Abril 24, 2009 por Frances Meiwes

Una razón para amar el cine. La escena apropiada

Eso es todo, de momento.

Frances Meiwes


Mapa de las Imágenes Recientes

Posteado en Basura, Cine con etiquetas , , , , , , , , sobre Marzo 28, 2009 por Frances Meiwes

Canción: We’re from America, de Marilyn Manson

Hoy siento que tengo esta “bitácora” (como lo llama Ártabro) más abandonada que nunca. En ocasiones porque no tengo demasiado que decir, en ocasiones porque no me apetece decir nada.

Y como creo que es justo ordenar mis pensamientos, voy a escribir una doble entrada, la primera de ellas con las últimas películas que he tenido oportunidad de ver (aunque lo mío me está costando retomar mi hábito cinéfilo, tras una buena temporada a base de series, y pendiente tengo aún la literatura).

Los Abrazos Rotos (Pedro Almodóvar)

Nunca he sentido tanta satisfacción de incluir algo en la categoría del blog Basura. La última película de Pedro Almodóvar rezuma mierda pajillera y autocomplaciente. “Voy a darme un auto-homenaje”, se dijo el director manchego, y lo único que se me viene a la cabeza tras verla película es “pues menudo concepto de mierda que tienes de tu propia obra”. Penoso guión, penoso argumento, interpretaciones lamentables de las que no se salva ni la hasta ahora intachable Blanca Portillo que, claro, con semejantes diálogos, no es que pudiera hacer mucho.

Sí, se salvan los fragmento de Chicas y Maletas, que elevaría la película del cero rotundo al dos, como mucho. Y la brillante aparición de Carmen Machi, ya muy lejana del bodrio nacional que la elevó a la fama, Aída.

Habrá mucho mitómano que dirá que es su obra cúlmen y que bla bla bla, pero nasti. Servidor, al que no se le han caído los anillos al reconocer que la filmografía de Pedro es sobresaliente desde Todo sobre mi Madre (con el bache innecesario que fue La Mala Educación), puede decir y dice que Los Abrazos Rotos es una de las peores películas que ha visto en toda su vida.

Dead Set (Yan Demange)

Dead Set es una miniserie producida para la televisión británica, de cinco episodios de veinte minutos de duración cada uno, que da una vuelta de tuerca al género zombie, situándonos en una Gran Bretaña que comienza a sufrir una bizarra epidemia en la que sus habitantes empiezan a comerse los unos a los otros, convirtiéndose en monstruos devoraentrañas.

Hasta ahí, nada nuevo. Lo original viene en que nos plantean la situación, tan cinematográficamente tópica, desde el punto de vista de los habitantes de la casa de Gran Hermano, que de repente se percatan de que nadie les está grabando y de que no les queda comida, ni (evidentemente) alcohol. Lo que no saben es que la cruz de cámaras está repleta de zombies ansiosos de devorar sus pequeños cerebritos.

Aunque la sinopsis pudiera resultar estúpida, ver el primer episodio hace que quedes enganchado en el acto. Es recomendable verla como si se tratara de una película, puesto que se hace muy amena.

Memento (Christopher Nolan)

Estupidez neo-cool sobrevalorada hasta la harcada. Es todo cuanto estoy dispuesto a decir de esta película. Perdí tres noches de mi vida en terminar de verla, y cada segundo de más que pierda hablando de ella siento que es más tiempo que perder.

Una Historia Verdadera (David Lynch)

Maravillosa. Exquisita. Deliciosa. Un regalo para los sentidos. La había visto hace muchos años, y creo que no la valoré lo suficiente. Cuando pasan unos años por ti, aprendes a apreciar matices y detalles en el arte que antes pasaban desapercibidos y que pueden fastidiarte una jodida maravilla como esta película.

Al comentario de La Historia Verdadera sumaré la revisión de Mulholland Drive, en un esfuerzo por ahondar del todo en la obra de David Lynch, que había catado sólo de forma superficial. Próximamente, Twin Peaks.

Frances Meiwes


Las chicas sólo quieren divertirse

Posteado en Basura, Música con etiquetas , , , , , , sobre Marzo 7, 2009 por Frances Meiwes

Canción: On the Lash, de The Icarus Line

En estos tiempos que corren, en los que las exhibiciones culturales son víctimas de la crisis provocada por ciertos 40 millones de señores que llevan años viviendo por encima de sus posibilidades, los grupos lo tienen jodido para permanecer en contacto con sus fans. No hay que ser muy listo para saber que 2009 no será el año más musicalmente fructífero, ya que no está el horno para bollos, y tonto es el que saca un disco a sabiendas de que lo tendrá jodido para cerrar fechas en según qué países.

Afortunadamente, los grandes no están tan apurados, por lo que pueden permitirse un añito (o cinco, según los casos) a la sombra para descansar y gastar/invertir/quemar lo recaudado en el pasado 2008, cuando vivíamos todos tan alegres pidiendo préstamos que no podíamos pagar para comprar cosas que no necesitábamos, en un mundo en el que se organizaban festivales por doquier para el goce y disfrute de todos (los endeudados, los ricos, y también los pobres).

El caso es que hay músicos que preservan el contacto con sus fans a través de algo tan sencillo como un blog. Y es de agradecer, ya que, por ejemplo, en el caso de Radiohead, en esencia hacen recomendaciones musicales que muchas veces son de agradecer, y hace que descubras a gente como Clinic.

Y no sólo eso, Thom y Johnny (que son los que más suelen postear), comparten material, remezclas que van sacando de sus propios temas, e incluso tiran pullitas a su archienemigo, Beck. Todo en un gesto de complicidad con sus seguidores, que no cuesta ningún trabajo hacer, y que nos mantiene entretenidos mientras trabajan en el que se anuncia como el sucesor del maravilloso In Rainbows.

Pero los de Oxford no son los únicos que contribuyen a desmitificar el ideal de la estrella del rock que rara vez baja de los cielos para tocar a quienes disfrutan de su música. Tool, en su web oficial, llevan un blog bastante curioso, en el que abundan más la vida y milagros de sus componentes. En la última entrada que leí, explicaban que NO estrellaron su propio coche contra su estudio de grabación, sino que era otro muy parecido, exponiendo además una coartada, con testigos de por medio.

Otros que tal bailan son Deftones. Especialmente Chino, comparte muchas de sus escuchas, y él también contribuye a descubrir grupos bastante interesantes, la mayoría de ellos más en la onda atmosférica y melódica de los últimos trabajos del grupo, con lo que queda demostrado quién es quien puja por el exquisito rumbo que está tomando su discografía. Pero no sólo hacen repasos de sus escuchas, sino que nos mantienen informados de todo el proceso de grabación de su nuevo trabajo, Eros, que debe estar apuntito de salir, incluso aunque el bajista, Chi, siga en coma tras su accidente hace unos meses.

En nuestro querido país, Alejandro Pelayo narra en clave de poesía las andanzas de su banda, Marlango, en el blog Aprender a Comportarse en Público, que no enlazo porque la web oficial está fallando estos días, además de que lleva sin ser actualizada desde Julio del año pasado.

En definitiva, creo que es una manera muy agradable y sencilla de estar en contacto con la gente que compra tus discos y va a tus conciertos, además es gratis, y no cuesta ningún trabajo. Contribuye en buena medida a mejorar la imagen de tu banda. Mola.

Vaya cagada de entrada. Me disculpen.

Frances Meiwes


¿Qué le está ocurriendo a ‘Lost’?

Posteado en Basura, Televisión con etiquetas , , , sobre Febrero 26, 2009 por Frances Meiwes

Canción: Fall, de American Head Charge

¡¡CONTIENE SPOILERS!! (hasta el 5×06)

Anoche, la ABC emitió el último penúltimo episodio antes del hiatus de dos semanas que inicia Lost desde hoy comenzará en Lost tras la emisión del capítulo de la semana que viene. Life and Death of Jeremy Bentham nos descubre (y aún no lo he visto) qué pasó con John Locke tras dejar la isla por órdenes de Richard Alpert, y, aunque esta penúltima temporada nos ha traído algo tan necesario como la historia de sus protagonistas una vez que éstos consiguen salir de la isla, creo que la serie ha descendido notoriamente en lo que a calidad narrativa se refiere.

Si hay algo que me gustaba de Perdidos, algo que la diferencia de otras series de acción, es su exquisita delicadeza y buen gusto a la hora de combinar la acción desenfrenada con la visión completamente dramática de seres humanos expuestos a condiciones físicas extremas acompañadas de una serie de innumerables fenómenos, de momento, imposibles de asociar con ningún tipo de lógica conocida, aunque ahora, al fin, todos estemos viendo algo de luz al final del túnel.

La cuarta tanda de episodios fue apoteósica. Nos presentaba a un grupo de personas absolutamente atormentadas por sentimientos encontrados de culpa, miedo y traición, a la vez que nos contaban, sin prisa pero sin pausa, el porqué de esos sentimientos. El binomio flash (back/forward) + isla daba sus frutos entonces más que nunca y demostraba que, independientemente del argumento, esta forma de contar una historia alimenta considerablemente la carga dramática de la serie, al hacernos algo que hace poco yo mismo describía como “polaroids” del estado mental que atravesaba cada personaje en un momento determinado, frenando, llegado el momento, esa parte más emotiva para introducir, siempre a tiempo, la evolución lógica del argumento, esto es, la vida en la isla.

Evidentemente, Kate, Jack, Sun, Desmond, Hurley, Sayid, Aaron y Lapidus tenían que salir de la isla, y de hecho creo que lo de sacar a unos pocos de la isla, manteniendo al resto en ella (esté donde esté), era un giro de la trama más que acertado; pero no es en el argumento, en mi opinión, en lo que está fallando la serie en estos seis primeros episodios, a falta de ver el séptimo. El problema está en la ausencia de lo que comentaba en el párrafo anterior: La pérdida de una estructura de “presente + personaje en otro momento” no la han llevado tan bien como se esperaba, haciendo que los capítulos pierdan esos pequeños matices dramáticos que centraban cada episodio en un personaje concreto, reservando los episodios de trama “común” para las season finale y demás episodios que requerían la atención expresa del espectador por descargar muchísima información en pocos minutos.

Achaco a este cambio de estructura narrativa directamente la estrepitosa pérdida de audiencia, ya que la serie se ha puesto demasiado científica para seguir quemando audímetros cada miércoles, y es que si encima de que el argumento ha tomado un cariz que hace que cualquiera que no haya seguido el show desde el primer episodio no se entere de nada, suprimimos la parte que trataba la vida de los personajes más allá de la isla, se está negando a la audiencia pasiva de la serie la posibilidad de disfrutarla, provocando que un bodrio como Mentes Criminales puntúe por encima, dejándola como tercera opción de la noche.

En cualquier caso, creo que Lost sigue siendo el mejor programa de la televisión mundial actual, y que en algún momento logrará reconquistarme, a mí y a todos los que piensan como yo. Lo que no tengo tan claro es que logren un resultado tan vibrante y espectacular como el que lograron con los capítulos del año pasado.

Frances Meiwes


El Disco Anunciado que no Llegará Jamás

Posteado en Basura, Música con etiquetas , , , sobre Febrero 21, 2009 por Frances Meiwes

Canción: Pretty Slick, de The Right Ons

Nos sorprendería si no ocurriera tan a menudo. A principios de año, conocíamos la noticia de que el segundo disco de Courtney Love, con fecha definitivísima de lanzamiento 1 de Enero, volvía a retrasarse, esta vez por causas  desconocidas, haciéndonos saber además que su lanzamiento estaría patrocinado por una conocida marca de (agárrate) tampones y tequila. El ahora indeterminado periodo de espera hasta que se anuncie la nueva fecha (que podrá o no ser cumplida) ha sido alimentado por la viuda del rock con declaraciones como “mi primer disco era una mierda”, si bien es cierto que America’s Sweetheart (2003) no podía ser calificado precisamente del mejor disco de la historia.

El caso es que ya conocemos casi todos los temas que compondrán este disco, pero habrá que esperar a escuchar las grabaciones definitivas para saber cuál es el resultado final. Algunos periodistas norteamericanos que ya han podido escuchar el disco (aunque sólo ella sabe cuántas vueltas ha podido dar la grabación desde entonces) afirman con contundencia que es una “obra maestra en potencia”, comparándolo incluso con el Horses de Patti Smith. Yo, que aún conservo cierta fe en la coautora de uno de mis discos favoritos, pongo en cuarentena opiniones tan grandilocuentes como éstas, a la espera de que aparezca el disco, del que hay una especie de filtración a trozos rulando por ahí, y me quedo con este tema (incluido en algunos tracklists publicados, pero no en otros), llamado (creo) For Once in your Life:

Pero Courtney no es la primera en ejercer el recientemente extendido deporte del “retarded record”. A poco que pienses, el primer que se te viene a la mente es nuestro amigo Axl Rose, con su cagada de democracia china, que tiene el record del disco esperadísimo desinflado en menos tiempo, debido, creo, a su escasa calidad, al menos para el bombo que le ha dado y para llevar el nombre de una banda que le queda grande. Fueron un total de 14 años los que estuvo anunciando el disco, y en este caso, no merecieron la pena. Al menos para los que lo esperaran. A mí me era bastante indiferente.

Otra que tal baila es la señorita Auf der Maur, excompañera de grupo de nuestra primera invitada, que también lleva lo suyo anunciando y desanunciando el lanzamiento de su segundo disco en solitario (MAdM), después de un más que aceptable debut, que parece que vendrá acompañado de una película (Ooom) y un comic, pero con fecha aún desconocida.

Frances Meiwes


F.U.C.K. Britney

Posteado en Basura, Música con etiquetas , , , sobre Febrero 11, 2009 por Frances Meiwes

Canción: MObscene, de Marilyn Manson

¿No te has enterado? ¡Es El Regreso de Britney Spears!

No es algo ingenuo, aunque no sea cool, esperar un buen disco de Britney Spears. Por poco que te guste el género, se debe reconocer que la producción (único mérito discográfico de esta chica) de dos de sus discos pretéritos (Britney (2001) e In the Zone (2003)) fue bastante buena, llegando a conseguir resultados muy aceptables para ser un producto 110% mainstream.

Obviaré todo comentario sobre su inexistente vida privada, el acoso mediático y la moralina que encierra el mensaje que los medios norteamericanos quisieron transmitir a su juventud, que, cada vez más, abraza el cristianismo como forma de vida. Bien por ellos. Baaaaah.

Pero Britney hace trampa. ¿No se suponía que su anterior disco, Blackout (2007), era el disco de “su regreso”? Ah, no. Pero es que ése era escandalosamente malo. Venga, pues reválida. Nuevo disco en el mercado. Circus (2008). Joder éste ya tiene que ser bueno a la fuerza. SsssssssssssssssssssNO. El disco cuenta con, como ya nos tiene acostumbrados, tres singles de lo más pegadizo, uno de ellos (Circus, cuyo video puedes ver dos párrafos más arriba) es un tema bastante bueno, pero el resto de canciones se pierden en una mezcla incesante de ruiditos de discoteca y melodías ñoñas. Esto es, más de lo mismo. Pero con más dinero en concepto de campaña publicitaria y giras mundiales, y, además, delgadita y jamona, que es como mola más.

No soy un gran entendido en la materia, pero si lo que pretende la Spears a largo plazo es seguir la estela marketiniana de Madonna, tal vez debería procurar sacar algún disco decente al cien por cien de vez en cuando. No veo que lo tenga difícil, ya que el proceso de selección de los temas que entran a formar parte de sus álbumes es bastante sencillo: Escuchar cientos de maquetas de desconocidos, y escoger las buenas.

Y es que, esto no lo discutirá nadie, Britney (o quien se responsabilice de ello) es una maestra del espectáculo. Dentro y fuera de los escenarios (joder, menuda puta frase de Corazón de… que me ha salido). La última traca que ha tirado ha sido el título de su próximo single (y último pegadizo, que luego vendrán los truños a lo Break the Ice), If you Seek Amy. La canción, que ya cuando salió el disco dio que hablar por una posible referencia a Amy Winehouse en la letra, deletrea “F.U.C.K. ME”, y las radios de medio mundo amenazaban con censurarla, así que todo el mundo se apresuró a modificar la letra, que ahora reza If you See Amy (cosa que le quita la gracia por completo, pero bueno, juventud cristiana. Ya sabes. Baaaah).

En fin, que perdón por tanto paréntesis, perdón por no haber posteado regularmente durante los últimos 30 días, y os dejo con una versión lamar de chula que han hecho unos niños llamados Royal Pirates del tema con el que abría el post.

Frances Meiwes


Una vez más

Posteado en Reciclable sobre Febrero 1, 2009 por Frances Meiwes

Era una pequeña niña a la que le brotaban ramas de los hombros, y no tenía brazos. Cada vez que quería jugar, saltar a la comba, las ramas le pesaban demasiado y la ausencia de hojas incluso le entristecía; le entristecía tanto, que a veces soñaba con ser un árbol, un árbol de la cabeza a los pies. Y poder conservar sus ramas, a las que en secreto y pese a la desdicha que provocaban a sus padres, íntegramente humanos, les tenía tal aprecio, que en sus peores pesadillas, un leñador con bigote y traje de domingo, la perseguía de noche en un bosque incandescente, motosierra en mano.

Y así, aquella niña-árbol pasaba los días sin poder jugar con sus amigos, sola en el bosque hablando con los árboles, a los que jamás arrancó una respuesta. A veces les gritaba, con tanta ira, con tanta furia brotando desde sus pequeños pulmones, que volvía a casa sin voz, y entristecía aún más a su madre, que desde muy pequeña la miraba con desdén cada vez que entraba en casa y se esforzaba por quitarse su diminuta chaquetita con cuidado de no desgarrarla con las ramas.

La última tarde, oscurecía ya en el bosque, cuando no pudo evitar gritar angustiada, una vez más, a sus inanimados amigos que, como de costumbre, no devolvieron respuesta alguna. En algún momento esa tarde, deseó arrancarse el corazón, pero se le antojaba imposible sin brazos para empuñar un cuchillo, así que optó por arrancarse aquello que tanta angustia le causaba. Decidida, pero con las piernas temblorosas, mi pequeña e indefensa niña se aproximó al desván en el que su padre guardaba las herramientas, y tomó con la boca la antigua sierra a la que tantas veces había visto desgarrar a los que no tenía más remedio que considerar sus hermanos, y cuando la noche decapitaba las cabezas de los árboles, volvió a adentrarse en el bosque. Posó la sierra en el suelo y puso encima una de sus ramas, y no dudó: apretó. Deslizó su ramita izquierda, una y otra vez, sobre aquella sierra, deshaciéndose en dolor con cada movimiento y maldiciendo a los árboles por no haber dado nunca respuesta alguna. De aquella rama semiseccionada, brotaba sangre, para sorpresa de la niña, litros y litros de sangre que teñían las hojas secas que el otoño había dejado morir, haciendo de suelo en aquel bosque oscuro. Antes de terminar con la primera rama, la pequeña niña había perdido la consciencia. Y quedó allí, muerta, entre los árboles, que, pese a aquella desgarradora escena, permanecieron mudos. Una vez más.

Frances Meiwes


(Flotando) A Dos Metros Bajo Tierra

Posteado en Basura, Televisión con etiquetas , , sobre Enero 8, 2009 por Frances Meiwes

Cancion: Miénteme Bien, de Buika

Hace un par de entradas, comentaba que había hecho un pedido a mi multinacional de confianza para ordenar los discos que más me habían gustado este año. A fastidiarse toca. Mi multinacional de confianza se llama Fnac, y pueden presumir de haber tenido mi pedido dos semanas “en proceso”, en un carrito que sólo contaba con items, en teoría, “disponibles de 3 a 5 días”. Una llamada impaciente al teléfono del consumidor tras siete días sin noticias de dios y siete días más de espera “en proceso” concluían ayer por la mañana.

En el mes de Diciembre, además de estudiar (mucho), me convertí en un consumidor diario de Six Feet Under, la serie que puso el listón muy alto a las mediocridades que inundan el panorama serial yanki actual (véase:  Héroes, Prison Break y demás mamarrachadas de pésimo gusto). Y nadie me quitaba mi dosis de entre tres y cinco episodios diarios. Tras un largo día de trabajo, nada reconforta más que sumergirte en la exquisita historia de la familia Fisher, dueños y gerentes de una funeraria.

Nunca me cansaré de recomendar esta serie, cuidada hasta el último detalle y de una temática tan abierta como es la vida y la muerte. A través de cada uno de los miembros de la familia, cada uno de una edad y mentalidad distintas, descubrimos cómo afronta el ser humano el hecho de encarar la muerte día a día, y cómo afecta a sus vidas, que no son distintas de las del resto de los mortales. Y, sobre todo, cómo la pérdida de un ser querido es igualmente destructiva, incluso para personas que viven con ello día a día, porque si hay algo que me gusta en una serie, es que ningún personaje sea imprescindible, lo cual denota mucha valentía por parte de sus responsables, y es lo que le imprime una gran dosis de realidad, y, casi de la mano de la realidad, la calidad.

Entre sus hallazgos, personalmente, destaco haber abordado temas tabú en la televisión. E ir más allá al tratar la desaparición de las personas, un tema que en el cine y la televisión se ha tratado siempre de una forma frívola y superficial. Constantemente vemos a personas morir en la gran pantalla, pero ¿qué pasa después? Es algo tan desolador como interesante para el espectador, ya que trata los sentimientos humanos en un momento en el que a nadie le apetece conocerlos. Hasta ahora.

El caso es que, para ir atando cabos, desde que vi el aclamadísimo final de la serie (que, sí, es uno de los mejores finales que se han hecho en la ficción internacional, ya no por curioso ni impactante, sino por la tremenda coherencia que muestra respecto a lo que ha sido el argumento de la serie, sin miedo a que pueda resultar desagradable o censurable), andaba figurándome cómo un bolsillo mantenido y de clase media como el mío podría maravillárselas para contar entre sus posesiones la caja-lápida con, posiblemente, la mejor serie de televisión que se ha hecho.

El remate fue verla, en persona, en unos conocidos grandes almacenes, al inasequible precio de 110 €. Me fui cabreado a casa, pensando en que no podía tenerla, y entonces mi enanito consumista apareció sobre mi hombro, y me dijo: “¿sabes que tienes un pedido abierto en la Fnac, perfectamente anulable, que apuesto a que sigue “en proceso”?”. Me apresuré a llegar a casa, me precipité sobre el ordenador, y, efectivamente, el pedido seguía procesándose. No dudé ni un segundo en anular el pedido, que, si bien no alcanzaba la cifra de mi codiciada lápida, sí se aproximaba, y el resto lo compensé con el suculento aguinaldo navideño de mi familia.

Y ya es mía. Y sonrío cada mañana al ver la lápida sobre mi estantería. Y si algo he aprendido de Alan Ball y su maravillosa serie, es que las cosas que te hacen sonreir, merecen la pena porque, ya sabes, son dos días. Y después, te mueres.

Momentazo Lucky para despedirme por hoy, que dedico a un señor al que le debo haberme animado a ver esta delicia.

Frances Meiwes